Tengo una hemorragia en el ojo ¿Qué hago?

Esta mañana, cuando te has mirado en el espejo, te has quedado de piedra…

Tienes una hemorragia en el ojo. Roja, grande, inmensa, amenazadora, pero veo bien y no me duele (algo es algo…)

Hemorragia Subconjuntival

Hemorragia Subconjuntival

Es lo que llamamos hemorragia subconjuntival, o hiposfagma para los ententidos. La denominamos así porque la sangre está situada por debajo de la conjuntiva. La conjuntiva es una fina lámina transparente que cubre la esclerótica (el tejido blanco que forma el globo ocular).

La parte de la conjuntiva más externa no está muy pegada al ojo, por lo que al romperse un pequeño vaso, la sangre la puede levantar, quedándose en el espacio entre la conjuntiva y el ojo, hinchándola hacia el exterior.

¿Cómo me ha pasado esto a mí?

Básicamente, esto puede haberte sucedido por una de las siguientes causas:

  1. Un aumento de tensión arterial. No hace falta que la tensión esté todo el rato elevada, puede haber sido un pico tensional, y posteriormente, estar dentro de cifras normales, cuando nos tomemos la tensión. De hecho, es bastante frecuente que suceda durante el sueño, en una fase más tumultuosa (…a ver lo que soñamos!) y que, al levantarnos y mirarnos al espejo, descubrimos con pavor el ojo totalmente rojo por la hemorragia que sucedió hace horas. Otra situación muy habitual es en las subidas bruscas de tensión, al realizar ejercicios físicos, levantar objetos pesados, estornudos, vómitos, toses, estreñimiento, etc; en fin cuando provocamos una maniobra de Valsalva y nos sube la presión venosa.
  2. Una trama vascular más débil de lo normal. Una arterioesclerosis, diabetes, fragilidad capilar alta, etc, etc. provoca que los vasos no resistan cifras de tensión supuestamente normales y se rompan, causándonos la hemorragia.
  3. La trama vascular normal está compuesta por vasos (arterias y venas) que no son totalmente estancos, y presentan pequeños poros. Una sangre de viscosidad normal no se sale de ellos, pero una sangre más líquida, por ejemplo si usamos anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios (Aspirina, Sintrom, Plavix, etc) sí puede salir a través de ellos y causarnos la hemorragia.
  4. Otra posible causa sucede por un traumatismo (no necesaramiente muy fuerte, por ejemplo, rascándonos los párpados, etc), como cuando nos hacemos un “morado” o hematoma en la piel, una contusión puede causarnos una hemorragia subconjuntival.

NOTA IMPORTANTE: La hemorragia subconjuntival NO tiene ninguna relación con el glaucoma, o tensión en el ojo. La gente lo asocia de forma incorrecta y no es así en absoluto. El glaucoma, incluso en sus estadios más avanzados, NO causa hemorragias subconjuntivales.

¿Cómo trato mi hemorragia?

La hemorragia subconjuntival NO precisa tratamiento.

Aunque llame mucho la atención y todo el mundo con el que nos crucemos, nos lo diga (…”pero tu te has visto!, vaya ojo que llevas!”, etc.

La hemorragia seguirá el mismo curso que cuando nos hacemos un hematoma por un golpe. Irá desvaneciéndose, convirtiéndose en amarillenta; hasta que desaparezca del todo, sin dejar rastro alguno en unos quince días, más o menos.

Hemorragia Subconjuntival

Hemorragia Subconjuntival en reabsorción. Cada vez se hará menos densa, hasta desaparecer por completo del ojo.

NO ES PRECISO NINGUN TRATAMIENTO. En ocasiones, con hemorragias muy grandes, recetamos unas lágrimas artificiales, para evitar el roce del parpadeo.

¿Tengo que hacer algo más?

La hemorragia subconjuntival, aunque esté en el ojo, no es un problema oftalmológico al 100%,

Si nos acaba de suceder por primera vez, deberíamos tranquilizarnos y normalmente dejarlo estar así.

Si la situación es repetida y ya no es la primera ocasión que nos pasa, sí deberíamos tomar una actitud más activa. Debemos acudir a nuestro médico general o de familia, que nos tomará la tensión arterial (aunque como hemos dicho antes, puede que esté normal) y nos indicará que debemos hacer.

Ante cualquier duda, consulta con el Oftalmólogo, que resolverá rápidamente las dudas de tu caso en concreto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *