Picor de Ojos ¿Qué puedo hacer? Tengo una conjuntivitis

¿Te pican los ojos y se te han puesto muy rojos?

¿Tienes legañas y casi no los puedes abrir?

La conjuntivitis es una enfermedad ocular muy frecuente, puede ser contagiosa y se transmite muy fácilmente.

Pero ahora vamos a la parte buena. La conjuntivitis suele ser una patología benigna y autolimitada con un tratamiento bastante efectivo en general.

¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis?

La conjuntivitis (como su nombre indica) es una inflamación de la conjuntiva, el tejido transparente que cubre la parte exterior del ojo (lo blanco, o esclerótica como debe ser llamado) y la parte interior de los párpados. Esta inflamación hace más visibles los vasos sanguíneos, lo que le da al ojo un color rosado o rojizo.

Conjuntivitis Aguda: Enrojecimiento intenso de la conjuntiva.

Conjuntivitis Aguda: Enrojecimiento intenso de la conjuntiva.

Los signos y síntomas de la conjuntivitis varían un poco dependiendo de la causa que la produce, aunque en general pueden incluir algunos de los siguientes:

  • Enrojecimiento o inflamación de los ojos o la cara interna de los párpados.
  • Picor.
  • Sensación de arenilla en los ojos.
  • Molestia con la luz (Fotofobia).
  • Lagrimeo.
  • Aumento de la secreción del ojo, que se vuelve amarillenta o verdosa.
  • Legañas que pueden dejarnos los ojos pegados, haciendo difícil abrirlos, sobre todo al levantarnos por las mañanas.
Conjuntivitis aguda: Abundantes secreciones amarillentas.

Conjuntivitis aguda: Abundantes secreciones amarillentas.

La conjuntivitis más frecuente con diferencia está causada por una infección vírica.

Algunas de las manifestaciones más típicas de la conjuntivitis víricas son:

  • Son causadas por virus de varios tipos, algunos asociados a infecciones leves de las vías respiratorias superiores o resfriados.
  • Suelen empezar afectando un ojo solo y acaban afectando el otro a los pocos días.
  • Se contagia muy fácilmente. Si no mantenemos una higiene estricta (…o incluso, haciéndolo) acabaremos pasándosela al resto de la familia y amigos.
  • Por lo general es leve y suele durar 1 semana o dos, desapareciendo sin necesidad de tratamiento, sin causar efectos serios. En algunos casos, la conjuntivitis viral puede prolongarse entre 2, 3 semanas o más, dependiendo de si hay complicaciones que afecten a la córnea, lo que haría el cuadro notablemente más serio, pudiendo afectar de forma irreversible la visión.

¿Qué me produce la conjuntivitis?

Hay cuatro causas principales:

  • Virus (la más frecuente).
  • Bacterias.
  • Alergia (como la caspa de los animales domésticos o los ácaros del polvo).
  • Irritantes (el humo del tabaco,  la contaminación o el cloro de las piscinas) que irritan el ojo y el revestimiento de la parte interior del párpado.

Aunque pueden existir otras causas, como sustancias químicas, hongos, ciertas enfermedades y el (mal) uso de lentes de contacto (por mala adaptación o sobreuso, como cuando nos las olvidamos y dormimos con ellas puestas)

¿Cómo debo tratar la conjuntivitis?

El tratamiento para la conjuntivitis depende de la causa.

Por lo general, la conjuntivitis es leve y se cura por sí sola, aun sin tratamiento. Sin embargo, en algunas ocasiones es importante consultar con el Oftalmólogo para recibir el tratamiento adecuado.

Tratamiento de la Conjuntivitis

Tratamiento de la Conjuntivitis

El tratamiento de la conjuntivitis depende de la causa que la produce; a continuación tienes unas normas generales al respecto de algunas posibles medidas a tomar en cada caso:

Conjuntivitis viral

  • La mayoría de los casos de son leves y autolimitados. Normalmente, duran 1 ó 2 semanas, desapareciendo sin tratamiento y sin dejar secuelas.
  • Usa lágrimas artificiales y frío local para aliviar la clínica local de sequedad e inflamación.
  • Los colirios antivíricos pueden usarse en los casos más severos (Herpes simple o zóster), aunque su efectividad es bastante discutible.
  • Los antibióticos no mejoran la conjuntivitis vírica ya que no actúan contra los virus, por tanto no están indicados.

Conjuntivitis bacteriana

  • Los antibióticos acortan la duración de la conjuntivitis e impiden el contagio a otras personas. En la actualidad hay muchos antibióticos en colirio, siendo muy eficaces para la conjuntivitis bacteriana.
  • El uso indiscriminado de antibióticos está asociado a aumentos de la resistencia de la flora bacteriana.
  • Al igual que en las conjuntivitis víricas, las lágrimas artificiales y el frío puede usarse para aliviar el cuadro.

Conjuntivitis alérgica

  • La eliminación de la exposición al alergeno (por ejemplo, ácaros del polvo, polen o caspa de perros o gatos) es fundamental.
  • Los colirios antihistamínicos y vasoconstrictores tópicos alivian el picor y enrojecimiento ocular.
  • Cuando la causa es el uso (o mal uso) de lentes de contacto, debes quitártelas y no volverlas a usar hasta que estés curado.
  • Los colirios con corticoides pueden ser muy eficaces, pero su uso debe estar controlado por tu Oftalmólogo. NUNCA los uses de forma descontrolada, porque tienen riesgos elevados (subidas de presión ocular, cataratas, infecciones por hongos, etc.)

¿Cómo puedo detener la propagación de la conjuntivitis?

La conjuntivitis viral y bacteriana son muy contagiosas y se propagan fácil y rápidamente entre las personas. Usted puede reducir el riesgo de contraer o propagar la conjuntivitis si toma algunas medidas simples de higiene personal como lavarse las manos y no tocarse los ojos. Consulte la página sobre prevención de la conjuntivitis.

La conjuntivitis que es causada por alérgenos o sustancias irritantes no es contagiosa, pero es posible que aparezca una infección secundaria provocada por otros virus o bacterias.

¿Cuándo debo consultar con el Oftalmólogo?

La mayoría de los casos de conjuntivitis son leves y mejoran sin tratamiento.

Sin embargo, algunos tipos son más graves y deben ser examinados por un oftalmólogo.

Si tienes conjuntivitis, debe consultar con el oftalmólogo si te aparece alguno de los signos siguientes:

  • Síntomas que empeoran o no han mejorado en un tiempo razonable.
  • Dolor en el ojo.
  • Visión borrosa o aumento de la sensibilidad a la luz (fotofobia).
  • Ojo MUY rojo.
  • Conjuntivitis bacteriana que no mejora después de 24 horas de comenzar a usar antibióticos.
  • Afecciones oculares preexistentes que aumenten el riesgo de complicaciones o infecciones graves.
  • Un sistema inmunitario debilitado, por ejemplo, a causa del VIH o un tratamiento contra el cáncer.

Ante la más mínima duda, consulta con tu oftalmólogo, ya que la situación que en principio puede ser de poca importancia, puede llevar a complicaciones de consecuencias irreversibles.

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